Cada vez más son más comunes las casas prefabricadas en España. Para la construcción de las casas prefabricadas se puede utilizar mucho materiales pero la mejor opción para una casa de diseño con terminación a medida son las casas prefabricadas de fibrocemento.

Las placas de fibrocemento son unas planchas con las que se pueden cubrir o recubrir diferentes estructuras, tales como fachadas, tejados o paredes, por lo que pueden ser de diferentes formas, onduladas o lisas.

Casas prefabricadas de fibrocemento

Las casas prefabricadas de fibrocemento amplían las posibilidades del acabado exterior ya que pueden ser pintados o revestidos con cualquier tipo de revestimiento, pidra, losa, barro, pintura de distintos tipos, cenefas…

Casas prefabricadas de fibrocemento

Para la correcta instalación de las placas de fibrocemento, el primer paso que deberemos dar es cubrir las estructuras de hierro, madera o acero y crear un revestimiento, independientemente de dónde se vayan a colocar las placas.

Para construir una casa prefabricada de fibrocemento hay que comprobar que la estructura creada se encuentre perfectamente nivelada y que esté a plomo, es decir, fija y sin posibilidad de que se mueva y totalmente recta.

Deberemos además colocar palos que indicarán el principio y el fin del espacio en el que van a ir colocadas las placas. Dichos palos deberán tener una distancia de unos 50 centímetros entre sí, aproximadamente.

Seguidamente, se tiene que colocar un tarugo de madera fijando los palos con tornillos tirafondo, que se tendrá que apretar con una llave con dado.

A continuación, se fijan los pies derechos de todas las esquinas, colocando dos pies en los vértices. Si hay ventanas se colocarán pies derechos y palos horizontales formando un marco.

Una vez colocados todos los palos es cuando comienza la colocación del revestimiento, que simulan ser tiras de tablas, las cuales cubrirán la estructura que se ha creado al principio.

Estas tablas se atornillarán a los palos y a la estructura anteriormente creada, es decir , poniendo un tarugo “para concreto”, y fijándolos con tornillos de tipo tirafondo los cuales se apretarán con la llave con dado.

Ahora sólo queda atornillar el fibrocemento al revestimiento, lo cual se conseguirá con una gran facilidad siguiendo estos importantes pasos:

En las esquinas deberán colocarse unos perfiles de acero galvanizado que serán atornillados, colocando un perfil corta-gota que marcará el inicio de la instalación.
En las esquinas de las ventanas hay que realizar este mismo paso.
Las tablas del fibrocemento se van colocando con tornillos zincados, autoperforantes y autoavellanantes.
Hay que dejar unos 2 mm de separación entre tablas y no encajarlas a tope.
Una vez terminada la fijación se pondrá silicona de poliuretano entre las juntas.
Una vez seca la estructura, podremos pintar con una pintura especial protectora para fibrocemento.